El viernes, el tiempo se puso de nuestro lado y nos permitió disfrutar de unas ricas castañas en el patio, junto a nuestr@s amig@s y familias. Esperamos que no os dieran mucha guerra, pues de todos es sabido que son un poquito indigestas.
Antes de salir al patio, recibimos en clase la visita de Paquita la castañera y , la verdad, es que hubo todo tipo de reacciones: nervios, risas, gritos y lloros. A pesar de que l@s peques estaban advertidos de su "belleza particular", Paquita despertó muchas y diversas sensaciones.
Menos mal que en ese momento estaba Cris, la mamá de Amaia, que la habíamos llamado porque estaba un poco malita. Algun@s se agarraron a ella y no querían despegarse.



